Encontrando paz entre tierra y piedras

Shaun Price / / min de lectura / Mountain Biking

Dos fotógrafos emprenden un viaje de 10 días por la carretera en busca de conexión, comunidad y un montón de senderos.

A los diné o navajos, nos educan con una fuerza impulsora, un valor fundamental: la importancia de la familia y la conexión con la comunidad. Este vínculo con la tierra y con nuestra gente se basa en la lealtad absoluta y en el amor incondicional por los demás. Aprendemos a cuidarnos y a enseñarnos, y también a crecer juntos. A esto le damos el nombre de K’é, y es la razón por la que terminé apretujado en una SUV con otras cuatro personas —adultos de buen tamaño— conduciendo por una autopista desconocida en el norte de Utah.

Aún nos quedaban cinco horas para llegar a Victor, en Idaho, la siguiente parada en nuestro viaje y también nuestro campamento base durante los próximos días, mientras explorábamos el área alrededor de Teton Pass. Tras un día entero en la carretera, apiñados uno sobre el otro, alimentándonos de bocadillos de bencineras y comida rápida, todos queríamos estirar las piernas y tener una buena noche de descanso.

Shaun Price: “Frank Cook nos enseña palabras en navajo de vez en cuando. Hace años aprendí la frase doo laaado nizhoní da, que significa ‘eso se ve bonito’. Esta fue la primera vez que Frank, Lorenzo ‘Zo’ Manuelito y Dom Clichee contemplaron la cordillera Teton; decir que era ‘bonita’ resultó ser muy poco”. Jackson, Wyoming. Foto: Shaun Price.

Era el tercer día de carretera, y también la culminación de algo que el fotógrafo Eric Arce y yo habíamos estado maquinando desde que nos conocimos en redes sociales, a comienzos de la pandemia del COVID-19. La idea era sencilla: haríamos un viaje por carretera en dirección a las montañas de Wyoming, fotografiando tanto mountain bike como pudiésemos y pedaleando con tantos ciclistas indígenas o de color como fuese posible a lo largo del camino. Invitamos a algunos amigos navajo y decretamos que teníamos todo lo necesario para pasarlo bien.

El equipo aprecia los frutos visuales resultantes de su trabajo, tras una sesión a lo largo del sendero Lithium. Estas revisiones fotográficas en terreno eran habituales durante el viaje, pues permitían a cada ciclista valorar su estilo. De izquierda a derecha: Lorenzo, Frank, Dom y Shaun. Teton Pass, Wyoming. Foto: Eric Arce.

Con ese objetivo en mente, armamos un itinerario de unos 10 días. Nuestra ruta comenzaría en el sur de Colorado, con algunos de nuestros senderos favoritos cerca de Durango y Cortez. Luego nos iríamos al norte, a través de Utah, hacia Wyoming, haciendo algunas paradas para pedalear a lo largo del camino. Culminaríamos nuestro viaje en Rezduro, una carrera anual de mountain bike llevada a cabo en medio de Dinétah, cerca de la comunidad Hardrock, en Arizona. Se trata de la primera y única de enduro en la Nación Navajo, organizada por ciclistas, constructores de senderos, amigos y familias diné.

Invitamos a dos amigos a que se unieran: Frank Cook y Lorenzo “Zo” Manuelito. Ambos provienen de la Nación Navajo y son talentosos ciclistas, constructores de senderos, entrenadores sin fines de lucro y figuras importantísimas dentro de nuestra comunidad de mountain bikers diné. Unas horas antes de partir, se unió un quinto miembro: Dom Clichee, otro ciclista y entrenador de gran talento, quien asumió el rol de hermano menor y fuente de motivación.

Con una tormenta que avanza en el horizonte y un descenso de más de 1 kilómetro por delante, el equipo se detiene a disfrutar de las vistas desde el punto más alto del Engineer Mountain Trail, que se encuentra a una altitud de casi 4 kilómetros, suficiente para dejar sin aliento a cualquiera. Durango, Colorado. Foto: Eric Arce.

Para mí, este tipo de viajes siempre terminan siendo más impactantes de lo que esperaba. Es una sensación que sigue creciendo incluso meses después, cuando he tenido tiempo de reflexionar, procesar y anhelar el siguiente. Son una gran oportunidad para recorrer senderos lejanos, pero también generan un crecimiento holístico en el transcurso, ya sea que lo reconozcamos o no, o aún a nivel más profundo, que lo cultivemos o no.

Disfrutando en grande del sendero. Seguramente Dom y Zo quedaron encantados con Lithium por el gran desafío técnico que constituye, pero las secciones más rápidas y fluidas los mantuvieron igual de emocionados. Teton Pass, Wyoming. Foto: Eric Arce.

Parte del crecimiento es de tipo físico, como la resistencia que se gana al pedalear duro por los prados alpinos cerca de Durango, en Colorado, a más de 3,5 kilómetros sobre el nivel del mar, o el perfeccionamiento de las habilidades que se consigue al recorrer los senderos más difíciles y técnicos de Teton Pass. Parte de todo esto va más allá del aspecto individual. Por ejemplo, constructores como Zo, Frank y Dom, se sienten tan inspirados por senderos únicos o elementos poco comunes que llevan toda esa creatividad a casa para compartirla con el resto de nuestra comunidad ciclista.

Shaun Price: “Había llovido el día antes de que volviéramos a Rezduro, por lo que el suelo estaba en condiciones perfectas para el dirt; fue una forma estupenda de volver a casa tras una semana en la carretera. Dom jugueteó con su bicicleta en nuestro primer trayecto de vuelta; mientras lo hacía, capté su reflejo en algunos charcos que había dejado la tormenta". Fort Defiance, Arizona. Foto: Shaun Price.

Sin embargo, creo que el mayor crecimiento es el que proviene de conectar con la tierra y la naturaleza, y de la paz que eso nos genera. Bajar a toda velocidad por una ladera escarpada puede no sonar tan pacífico, pero es una de las pocas ocasiones en las que me siento consciente a plenitud, con la mente y el cuerpo centrados por completo en un solo foco. En un mundo que parece ir a más de 140 kilómetros por hora, en más de 140 direcciones diferentes, me siento agradecido por los momentos en los que puedo existir como ser humano en comunión con la naturaleza.

Shaun Price: “Zo, Frank y Dom apreciando las vistas del Sand Canyon Trail. No se trata del sendero más difícil, pero sí que es uno de los favoritos de la zona, además me recuerda cómo los pueblos indígenas han habitado en la naturaleza y junto a ella. En cierto modo, las bicicletas aún nos permiten coexistir; no de la manera tradicional, pero aun así sigue siendo coexistencia. Cortez, Colorado. Foto: Shaun Price.

Aunque 10 días pueden parecer mucho, la verdad es que no fueron suficientes para apreciar de verdad todos estos lugares, además pasamos demasiado tiempo apretujados dentro del auto. Sin embargo, el K’é no siempre es cómodo, y vale mucho la pena amontonarse un poco más para que pueda entrar otro amigo. Esa contagiosa energía positiva nos hizo sentir mucho más ligeros a todos; fue un recordatorio constante de cuán bendecidos somos al poder experimentar y conectar con la naturaleza junto a nuestros seres queridos.

Eric Arce: “A Zo le encantan las rutas técnicas y empinadas; este sitio de la Nación Navajo me hizo recordar las mejores zonas de arenisca en Moab, pero fue incluso mejor por toda su historia y por el hecho de que soy un visitante. Nunca vi un sendero como este y me siento honrado de poder recorrerlo”. Fort Defiance, Arizona. Foto: Eric Arce.

Eric Arce: “Ti Eversole fue quien nos llevó a Engineer Mountain, una ruta alpina clásica al norte de su hogar, en Durango, Colorado. Además de ser navajo, se encuentra muy comprometida con el activismo social y ambiental; es una genia”. Durango, Colorado. Foto: Eric Arce.

Shaun Price: “Cuando se trata de destinos para andar en bicicleta, Durango está bastante cerca de la Nación Navajo. El Log Chutes es un sendero que siempre nos entusiasma a todos en nuestro círculo local; siempre lo recorremos cuando estamos en la zona. En esta foto, Zo se lanza con todo por uno de los tramos más rápidos”. Durango, Colorado. Foto: Shaun Price.

El polvo y el ocaso proporcionan un fondo espectacular para Dom, Frank y el equipo mientras atraviesan a toda velocidad las praderas finales de Engineer Mountain. Durango, Colorado. Foto: Eric Arce.

Eric Arce: “Shaun siempre usa su anillo color turquesa, incluso al pedalear”. Foto: Eric Arce.

Eric Arce: “Esta formación volcánica se llama Shiprock y, aunque ya la había visto antes, nunca había estado tan cerca de ella. Frank me explicó que tiene una gran importancia cultural para la Nación Navajo, mientras me contaba una de las historias de la creación de los diné”. Shiprock, Nuevo México. Foto: Eric Arce.

Shaun Price: “No teníamos la intención de parar en Green River, pero cuando vimos la señal de desvío en nuestro camino hacia Moab, la decisión fue unánime. Esta carrera fue solo por diversión, a lo largo de una de las muchas rutas emblemáticas de la zona que van por el filo cumbrero”. Green River, Utah. Foto: Shaun Price.

Shaun sonríe a toda velocidad a través de Lithium, al mismo tiempo que trata de no irse de bruces. Teton Pass, Wyoming. Foto: Eric Arce.

Shaun Price: “Por desgracia, el viaje de Eric llegó a su final un poco antes de lo planeado; resulta que la rueda delantera se le explotó en Rezduro. Recuerdo escuchar un fuerte estallido y luego verlo volando por delante del manubrio. Al principio pensé que estaba bien porque se levantó sin problemas, pero luego llegó el dolor. Al final, no se rompió nada, pero estuvo fuera de combate durante algunos meses”. Hardrock, Arizona. Foto: Shaun Price.

Frank mantiene la vista fija en la ruta durante la primera pedaleada del equipo de vuelta a casa, en la Nación Navajo. Este sendero en particular es un clásico local debido a su accesibilidad, además tiene algo que ofrecer a todos, sin importar su nivel de habilidad. Fort Defiance, Arizona. Foto: Shaun Price.

Zo pone toda su atención mientras recorre un clásico local; se trata de uno de los senderos indispensables para la comunidad ciclista de la Nación Navajo. A pesar de que no existen muchos sistemas de senderos establecidos de manera oficial, las opciones en el área mejoran y crecen constantemente gracias a eventos como Rezduro y al trabajo de constructores locales, como Zo, Frank y Dom. Fort Defiance, Arizona. Foto: Shaun Price.

Shaun Price: “Creo que este salto de Zo fue el verdadero final de nuestro viaje. Es una sección destacada de uno de los senderos de la Nación Navajo. Después de un primer intento fallido, volvió arriba y se dio cuenta de que había partido una rueda”. Fort Defiance, Arizona. Foto: Shaun Price.

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Perfil del Autor

Shaun Price

Shaun es fotógrafo de aventuras, videógrafo y diseñador gráfico de origen diné. En la actualidad habita en la Nación Navajo. Su objetivo es compartir historias y vidas de personas indígenas y de color con verdad y dignidad. Ha trabajado para empresas como Patagonia, World Central Kitchen, Outride, Trek y NDN Collective.